ANTECEDENTES


La pérdida auditiva es la incapacidad para recibir adecuadamente los estímulos auditivos del medio ambiente. Desde el punto de vista médico-fisiológico, la pérdida auditiva consiste en la disminución de la capacidad de oír; la persona afectada no sólo escucha menos, sino que percibe el sonido de forma irregular y distorsionada, lo que limita sus posibilidades para procesar debidamente la información auditiva de acuerdo con el tipo y grado de pérdida auditiva.

La persona que no puede escuchar enfrenta graves problemas para desenvolverse en la sociedad, por las dificultades para detectar la fuente sonora, identificar cualquier sonido del habla o ambiental, seguir una conversación y sobre todo comprender el lenguaje oral. Estas pérdidas repercuten en el desarrollo de las habilidades del pensamiento, del habla y del lenguaje; también en la conducta, el desarrollo social y emocional, y el desempeño escolar y laboral.



El oído humano es una de las estructuras mecánicas más delicadas y complejas del cuerpo humano.



IMPLICACIONES


El grado de pérdida se especifica de acuerdo con el umbral de intensidad que una persona escucha. Se mide en términos de qué tan fuerte debe ser el sonido para escucharlo, y la unidad de medida es el decibel. Una persona que sufre una pérdida de 60 decibeles puede oír sonidos como el ladrido cercano de un perro grande, un chiflido fuerte o el motor de un camión; pero no puede escuchar sonidos de menor volumen o intensidad, como las palabras en una conversación, el trinar de un ave o el agua de un río.


DATOS Y CIFRAS

466 millones de personas en todo el mundo padecen pérdida de audición discapacitante, de las cuales 34 millones son niños.


Se calcula que, en 2050, más de 900 millones de personas —es decir, una de cada 10— sufrirá una pérdida de audición discapacitante.


1100 millones de jóvenes (entre 12 y 35 años de edad) están en riesgo de padecer pérdida de audición por su exposición al ruido en contextos recreativos.


La pérdida auditiva inducida por ruido es el peligro ocupacional más prevaleciente en el mundo moderno.


Actualmente no solo la exposición a ruido en ambientes laborales sino también el ruido ambiental presenta un factor de riesgo en constante incremento.



AUDIÓMETROS

Para determinar el grado de pérdida o el umbral de audición, se emplean instrumentos conocidos como audiómetros los cuales constan básicamente de un generador de señal acoplado a un transductor (audífono, vibrador, etc.). Dado que los audiómetros se emplean para mediciones de umbral de audición humana, estos deben ser calibrados adecuadamente.


En CIDEMET Laboratorio, S.A. de C.V., contamos con un Laboratorio de Calibración Acreditado por ema, a.c. con acreditación No. A-10 Vigente a partir del: 2019/01/23.